Acorralado por el escándalo producido por sus vínculos con el banco, Santiago Peña renunció a la presidencia mientras en Diputados se instrumentaba el juicio político en su contra. En el debate previo a la votación, varios congresistas advirtieron sobre los intentos de impunidad que apoyan la petición de renuncia y defendieron un juicio político que responda a los reclamos del pueblo de Paraguay.