El presidente Luiz Inácio Lula fue reelegido en octubre con 64 millones de votos, la mayor cantidad en la historia de las elecciones presidenciales brasileñas. Si bien el resultado es más significativo que el de las elecciones de 2022, no significa que el presidente vaya a gobernar con facilidad. Con la oposición fortalecida en el Congreso Nacional, el nuevo mandato requerirá una negociación constante y la construcción de amplias alianzas.