
Movilizados toman Quito contra políticas de Noboa
RedacciónEn distintos puntos de la capital ecuatoriana, artistas, estudiantes, trabajadores y comunidades indígenas protagonizan nuevas jornadas de protesta contra el Gobierno del presidente Daniel Noboa, en el marco del paro nacional que ya suma 18 días consecutivos y demanda la derogación del decreto ejecutivo que elimina el subsidio al diésel, además de rechazar otras medidas de corte neoliberal.
En el parque El Arbolito, epicentro histórico de las movilizaciones sociales, centenares de personas transformaron el espacio público en un escenario de resistencia y creación colectiva.
Con música, teatro, pintura y poesía, los manifestantes expresaron su rechazo a las políticas económicas del Ejecutivo y a la represión estatal ocurrida durante las protestas de los últimos días. “El arte también lucha”, se leía en uno de los lienzos extendidos frente al cerco policial que resguarda la zona.
Frente a la Fiscalía General del Estado, otro grupo de ciudadanos, activistas y movimientos sociales se concentró para denunciar la criminalización de la protesta. Con tambores y pancartas que decían “Somos pueblos, no somos terroristas”, exigieron el cese de los abusos policiales y la apertura de investigaciones por el uso excesivo de la fuerza durante las movilizaciones, con saldo de manifestantes baleados, heridos, detenidos y encarcelados arbitrariamente.
“No les tenemos miedo”, gritaron los manifestantes al avanzar por el centro histórico de Quito, donde efectivos de la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas desplegaron un fuerte operativo para impedir que las columnas de protesta ingresaran hacia la Plaza Grande.
A pesar de los cercos, los participantes mantuvieron una movilización pacífica y simbólica, ondeando banderas y entonando consignas por la dignidad y la justicia social.
En Calderón, al norte de Quito, los habitantes de San Miguel del Común, conocidos por su firme resistencia, mantienen bloqueada la vía principal en rechazo a los decretos económicos del Gobierno.
Con danzas y expresiones culturales, exigieron la derogación de las medidas que afectan el precio del diésel y la precarización de las condiciones de vida. Denunciaron la represión militar ocurrida en jornadas anteriores.
Mientras tanto, en El Quinche y Guayllabamba, no lejos de Quito, una caravana de vehículos y motocicletas recorrió las calles en respaldo a las movilizaciones nacionales. “No hay descanso cuando el pueblo está en lucha”, afirmaron los participantes, portando banderas y carteles en repudio a la eliminación del subsidio al combustible.
El paro nacional fue convocado por organizaciones indígenas a raíz de las reformas económicas impulsadas por el presidente Daniel Noboa, que incluyen la eliminación de subsidios al diésel, el aumento de tarifas básicas y ajustes en el gasto público. Con el paso de los días, sindicatos y colectivos sociales han respaldado esta lucha.
Las movilizaciones han sido acompañadas por denuncias de represión policial, detenciones arbitrarias y militarización de zonas urbanas. El Gobierno, por su parte, sostiene que las medidas buscan estabilizar la economía y reducir el déficit fiscal, acusa a ciertos sectores de promover “violencia organizada” y se niega a abrir un espacio político de diálogo para atender los reclamos populares. TeleSur


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