Información General Por: Redacción05 de noviembre de 2026

La ciencia hecha por estudiantes toma protagonismo en la UNT

Las jornadas incluyen la presentación de 30 investigaciones, un escape room científico y recorridos por espacios de investigación de la UNT.

Charlas simultáneas, evaluación de pósters, un Escape Room Científico y visitas guiadas a centros de referencia integran un programa de dos días en la UNT, precisamente por la nueva edición de las las XXVII Jornadas Científicas “Augusto E. Palavecino” impulsadas y organizadas desde la Facultad de Bioquímica, Química y Farmacia. Esta actividad es llevada a cabo desde este jueves 5 de noviembre y finaliza el viernes 6 con la entrega de premios.

El encuentro tiene una particularidad, tanto la organización como la autoría de los trabajos presentados están a cargo de estudiantes. La jornada reúne a quienes investigan, enseñan y realizan actividades de extensión en las distintas cátedras de la unidad académica. Al respecto, la decana de la facultad, Dra, María Inés Gomez destacó en la apertura que se trata de “un gran desafío” para una institución que se reconoce “muy fuerte en investigación”. Recordó que, cada vez que la facultad se presenta ante la CONEAU o en la acreditación de una carrera, se la felicita por la cantidad de estudiantes que trabajan en proyectos.

La docente evocó el origen de las jornadas: Augusto Palavecino era integrante de su cátedra cuando sufrió el accidente que dio nombre al encuentro, y desde la primera edición participó en la organización. Recordó además las competencias de preguntas y respuestas entre grupos de estudiantes, que despertaron tanto entusiasmo que debieron institucionalizarse. “Muchos de aquellos ganadores hoy son profesores titulares o trabajan en la industria”, señaló, emocionada. En ese marco, hizo un llamado a los centros y grupos estudiantiles a acompañar a los más jóvenes. Aclaró que lo que disminuye no es la participación en investigación, sino la matrícula general, y pidió “hacerlos enamorar de esta carrera tan hermosa”.

Docencia, investigación y extensión, en un mismo lugar

Para los participantes, el valor de las jornadas está en reunir el trabajo de estudiantes y docentes y darle visibilidad dentro y fuera de la facultad. En esta línea, la vicedecana Dra. María Eugenia Mónaco explicó que la convocatoria tuvo amplia repercusión “cada año se suman más estudiantes comprometidos y la mayoría de las cátedras presentó pósters y actividades”.

Más adelante, Nicole De Araujo Ursini, ayudante de cátedra de Fisicoquímica I, participa por primera vez con una propuesta de enseñanza que incorpora un trabajo práctico nuevo para facilitar la comprensión de ciertos conceptos. Para ella, las jornadas abren un espacio donde los estudiantes pueden compartir áreas como la enseñanza y la extensión. “Hay un trabajo más fino detrás del rol de ayudante de cátedra, que va más allá de acompañar a los alumnos en el laboratorio”, manifestó.

Un legado que sigue creciendo

Veintisiete ediciones no se sostienen por inercia. Detrás de las XXVII Jornadas “Augusto E. Palavecino” hay una trayectoria que transformó un homenaje en una tradición académica: lo que comenzó como un espacio de encuentro, con competencias de preguntas y respuestas entre grupos de estudiantes, se consolidó como una vitrina donde la investigación, la docencia y la extensión se muestran con el mismo peso y la misma dignidad.

Esa continuidad dice mucho sobre la identidad de la FBQyF en un sistema universitario que evalúa y acredita la calidad de sus carreras, formar a estudiantes que investigan desde los primeros años, que defienden un póster ante un jurado y que enseñan a otros como ayudantes de cátedra es una forma concreta de garantizar que el conocimiento se renueve. “Muchos de aquellos jóvenes que competían en las primeras ediciones hoy son profesores titulares o desarrollan su carrera en la industria, la prueba más clara de que estas jornadas no solo exhiben trabajos, sino que forjan trayectorias”, agregó la Dra. Gómez.

“Hay, además, un valor que excede lo estrictamente científico. Al ser organizadas y protagonizadas por estudiantes, las jornadas funcionan como una escuela de compromiso, de comunicación y de pertenencia, justo cuando la matrícula general atraviesa un momento de descenso y la universidad necesita volver a enamorar a nuevas generaciones. Mostrar que investigar es posible, accesible y apasionante puede ser la invitación más eficaz”, concluyó.

Así, el lema que acompaña esta edición se vuelve una síntesis de su historia: jóvenes que investigan, ciencia que crece. Mientras haya estudiantes dispuestos a preguntarse, a probar y a compartir lo que descubren, la facultad seguirá formando no solo profesionales, sino también la comunidad científica del futuro.

El cronograma de las XXVII Jornadas Científicas “Augusto E. Palavecino” continuará de esta manera