

Daniel Posse y Manuel Rivas presentarán Territorios, una antología que reúne 22 relatos y abre la colección “Binomios Narrativos”, impulsada por la editorial Letras de Fuego.
El encuentro será este jueves 1 de octubre, de 19 a 20, en la Sala 4 María Adela Agudo del Fórum Centro de Convenciones, durante la 16ª Feria del Libro de Santiago del Estero. La presentación contará con la participación de la SADE filial Santiago del Estero y SUMMA Colectivo de Arte.
La propuesta reúne dos voces de la literatura tucumana que exploran territorios geográficos, sociales y personales. La tucumanidad aparece como parte de la atmósfera de los relatos, mientras que temas como el dolor, el desarraigo y los límites atraviesan las historias.
Además, la antología incluye por primera vez en Argentina “Alquimia”, cuento de Posse que fue premiado en Estados Unidos. El relato aborda situaciones de supervivencia en las periferias y los pueblos pequeños.
En esta entrevista, los autores repasaron el origen del proyecto, la selección de los textos, sus búsquedas literarias y el lugar de la producción del Norte Grande.

—El libro se titula Territorios. Más allá de lo geográfico y de su Tucumán natal, ¿qué es un “territorio” en esta obra y cómo dialogan sus universos individuales en estos 22 relatos?
Manuel Ernesto Rivas —Para nosotros, el territorio no es solo un mapa o una locación; es un espacio vivo. La idea de lanzar esta antología y abrir la colección 'Binomios Narrativos' con Letras de Fuego nació justamente para cruzar nuestras propias fronteras creativas. Hay tres dimensiones en el título: los territorios de Daniel, los míos, y el territorio común que fundamos al juntar los textos. Es una cartografía literaria donde la tucumanidad está presente en la atmósfera, pero las problemáticas que tocamos —el dolor, el desarraigo, los límites— se vuelven universales.
Daniel Posse —El territorio es, fundamentalmente, el cuerpo. El cuerpo herido, el cuerpo que resiste, el cuerpo en estado de supervivencia. Como escritor del interior, de Aguilares, veo la literatura como una forma de habitar los márgenes. Manuel tiene una sensibilidad extraordinaria para conectar con la identidad regional de una manera profunda, y al unir nuestros cuentos nos dimos cuenta de que, aunque tengamos estilos distintos, pisamos el mismo barro. Es un honor iniciar este proyecto a su lado.
—Daniel, tu cuento “Alquimia” fue premiado en Estados Unidos y por fin se publica por primera vez en Argentina dentro de esta antología. ¿De qué habla este relato y qué significa para vos traerlo a tus propios “territorios”?
D.P. —"‘Alquimia’ es un cuento que muerde, que expone situaciones límites de supervivencia en las periferias y los pueblos pequeños, que son los escenarios que más me interesan. Que haya sido galardonado en el exterior es un mimo, pero para un escritor lo verdaderamente valioso es que te lean en tu tierra. Publicarlo acá, en el formato de Binomios Narrativos, le da el contexto perfecto porque dialoga directamente con la idiosincrasia de nuestra región. La literatura del NOA tiene una fuerza tremenda que no necesita pedirle permiso a las capitales."
—Manuel, como impulsor de la editorial Letras de Fuego y de este concepto de “Binomios Narrativos”, ¿por qué decidieron apostar fuertemente por la cuentística en un mercado que a veces parece priorizar la novela o el microrrelato?
M.E.R. —"Es verdad que el cuento a veces queda relegado en los catálogos comerciales, pero en el Noroeste Argentino tenemos una tradición cuentística riquísima que merece ser defendida. La apuesta por los 'Binomios' busca justamente eso: generar un impacto más masivo sumando las fuerzas y los lectores de dos autores en un solo volumen. Cuando leí los cuentos de Daniel en la Feria del Libro de Buenos Aires, me impactó su calidad. Sabía que debíamos inaugurar la colección con esta combinación. El cuento exige una tensión y una precisión únicas; en Territorios demostramos que el género está más vivo que nunca."
—Hace poco mencionaron en presentaciones locales que “Tucumán tiene que despertar” culturalmente. ¿Qué rol juega un libro como Territorios en el debate sobre la falta de políticas o de ferias del libro de gran envergadura en la provincia?
D.P. — "Soy tajante con esto: no puede ser que Tucumán no tenga una Feria del Libro autogestiva y de la magnitud que corresponde a nuestra historia cultural. Recorriendo las ferias de Jujuy, Catamarca o Misiones uno ve el apoyo y el movimiento que hay. Nuestra literatura regional es potente, tiene que alimentar directamente al sistema educativo, pero para eso se necesitan espacios. Territorios es nuestro grito de resistencia; demostramos que los escritores producimos con calidad internacional a pesar de la falta de plataformas oficiales."
M.E.R. —"Totalmente de acuerdo. Con Letras de Fuego y a través de las páginas de Diario Cuarto Poder, buscamos dar esa batalla cultural todos los días. Un libro es un objeto estético, pero también es una trinchera. Territorios propone una nueva cartografía donde los autores del interior dejamos de ser la 'periferia' invisible del relato nacional para convertirnos en el centro de nuestra propia historia."
—¿Con qué se va a encontrar el lector cuando abra este mapa de 22 relatos? ¿Qué tipo de viaje propone Territorios?
M.E.R. —“Se va a encontrar con un viaje intenso, por momentos oscuro, pero profundamente humano. No es una lectura complaciente. Son historias compactas que reflejan nuestras realidades geográficas, pero que se meten de lleno en la psicología del que tiene que subsistir. Esperamos que el lector disfrute la transición entre nuestras voces."
D.P. —"Se van a topar con espejos. Algunos cuentos les parecerán paisajes conocidos del sur o el norte tucumano, y otros les parecerán dimensiones totalmente nuevas. Como siempre digo: de nada sirve intentar ser parte del relato si en la historia te vuelves invisible. Este libro está hecho para que nadie sea invisible."
—El libro se editó en el marco del colectivo “Letras de Fuego”. ¿Cómo fue la “cocina” de la selección? ¿Hubo textos que quedaron afuera para mantener la armonía o buscaron justamente el contraste?
M.E.R. —"Fue un proceso de mucha madurez y respeto mutuo. No queríamos que pareciera un libro partido a la mitad, sino un diálogo continuo. Sí quedaron textos afuera, sobre todo míos, porque buscábamos que la tensión dramática no decayera. El contraste de estilos está, porque Daniel tiene una crudeza muy poética y yo quizás indago en otras estructuras, pero descubrimos que compartíamos una misma vibración lírica. Esa vibración es la que amalgama los 22 cuentos."
D.P. —"La cocina fue fascinante porque Manuel, además de un gran escritor, tiene el ojo afilado del editor. Yo soy más impulsivo con mis relatos, me meto en el barro del personaje y no quiero salir. Manuel me ayudó a ver el mapa completo del libro. Cedimos espacio, pulimos esquinas y dejamos solo lo que realmente sangraba. El resultado es un bloque sólido; no hay cuentos de relleno."

—Daniel, muchos de tus personajes habitan la vulnerabilidad y la marginalidad social. ¿Cómo evitás caer en el golpe bajo o el “realismo sucio” vacío para transformarlo en literatura de alta calidad?
D.P. —"El secreto está en la dignidad que le das al personaje. Yo no miro a mis personajes desde arriba con lástima, yo camino al lado de ellos. La marginalidad no es un decorado exótico para que el lector burgués se impresione; es una realidad dolorosa que se vive en el interior de nuestra provincia. El golpe bajo busca la lágrima fácil; la literatura busca la incomodidad, la reflexión. Intento que el lenguaje, por más duro que sea el escenario, conserve una belleza interna, una poética de la resistencia."
—Manuel, en tus relatos suele haber una fuerte carga de tensión psicológica y atmósferas opresivas. ¿Cómo se construye esa atmósfera tucumana tan particular que pasa del calor agobiante a la asfixia emocional?
M.E.R. —"El clima de Tucumán es un personaje más en nuestra literatura. Ese calor que aplasta, el viento de la tarde, la pesadez del aire antes de la tormenta... todo eso condiciona cómo pensamos, cómo nos movemos y cómo sufrimos. En mis cuentos uso el entorno físico como un reflejo del estado mental de los protagonistas. Cuando un personaje está acorralado por sus decisiones, el paisaje que lo rodea se vuelve igual de asfixiante. El territorio te moldea la psicología."
—En las primeras presentaciones y firmas de ejemplares de Territorios, ¿qué devoluciones han recibido de los lectores? ¿Qué cuento o temática está resonando más en la gente?
D.P. —"Ha sido muy movilizador. Los lectores del sur de la provincia, por ejemplo, agradecen verse reflejados en escenarios que les pertenecen, sin el filtro de la capital tucumana. Con 'Alquimia' me ha pasado que la gente se estremece, te miran a los ojos y te dicen: 'Yo conozco a alguien que vivió eso'. Cuando lográs que la ficción rompa el papel y se convierta en una verdad compartida, el trabajo está hecho."
C.C. — "El público está destacando mucho el formato físico del libro y la potencia de leer dos voces en un mismo viaje. Sorprendió mucho cómo los cuentos se conectan de manera invisible. Nos dicen que es un libro que te obliga a parar entre relato y relato para respirar, y eso nos encanta. No es literatura de consumo rápido, es un libro para masticar despacio."
—Territorios es el puntapié inicial de “Binomios Narrativos”. ¿Qué sigue para la colección y cómo ven la salud de la literatura del Norte Grande de cara al futuro?
M.E.R. —"La colección recién empieza y la idea es seguir cruzando autores, no solo de Tucumán, sino de toda la región del NOA y NEA. La salud de la literatura del Norte Grande es excelente en cuanto a producción y talento; lo que nos falta son canales de distribución y visibilidad nacional. Con este binomio demostramos que el camino es la autogestión y las alianzas estratégicas entre escritores. No tenemos que esperar que nos descubran desde Buenos Aires."
D.P. —"El futuro de nuestra literatura depende de que sigamos construyendo trinchera. 'Territorios' abrió una puerta que ya no se va a cerrar. El Norte Grande tiene una voz propia, espesa, mitológica y actual a la vez. El próximo binomio va a encontrar una huella ya marcada por nosotros, y estoy seguro de que las letras de nuestra región van a seguir expandiéndose, ganando los espacios que por derecho nos corresponden."
—Para los lectores que quieren acompañarlos, ¿qué día y en qué espacio se presentará formalmente Territorios dentro de la Feria, y qué expectativas tienen para ese encuentro?
M.E.R. —Nos vamos a presentar este jueves de 19:00 a 20:00 horas en la Sala 4: María Adela Agudo, en el predio del Fórum Centro de Convenciones. Vamos a estar acompañados por el colectivo SUMMA colectivo de arte y en sintonía con la gente querida de la SADE de Santiago del Estero.
D.P. —Nuestras expectativas son las más altas porque la Feria es el espacio donde el libro finalmente completa su viaje. Uno pasa muchos meses escribiendo en absoluta soledad, imaginando cómo van a resonar esas historias, pero encontrarse cara a cara con el público santiagueño, poder conversar y sentir la devolución inmediata de los lectores es lo más gratificante que nos puede pasar. Esperamos que sea una verdadera fiesta de la palabra y un abrazo entrañable con nuestra identidad norteña.


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