La Unión Europea (UE) comenzó ayer jueves a suspender la entrada de productos de origen animal procedentes de Brasil a sus 27 países miembros. La medida afecta a la carne de vacuno, pollo y cerdo, así como a la miel, el pescado y los huevos, y podría afectar a exportaciones brasileñas por un valor de hasta 2.000 millones de dólares anuales.