El aumento de la mezcla obligatoria de etanol anhidro en la gasolina del 30% al 32% (E32), aprobado recientemente por el Consejo Nacional de Política Energética (CNPE), que entró en vigor el pasado sábado, ha reavivado el debate sobre los efectos de la medida tanto para el bolsillo de los consumidores como para el funcionamiento de los vehículos.