El tiempo - Tutiempo.net

Crece la guerra de religión en la campaña electoral brasileña

Brasil, un país con mayoría católica, podría elegir al primer evangélico. La polémica en torno a la Virgen de Aparecida y ataques a lugares religiosos.
America Latina01 de octubre de 2026RedacciónRedacción

La recta final de la campaña presidencial en Brasil estuvo marcada por una suerte de guerra religiosa.

El domingo, el país con mayor población católica del mundo podría elegir por primera vez a un presidente evangélico neopentecostal.

La división entre Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro no pasa solo por la política, la ideología y la relación con Donald Trump, sino también por la fe.

Se trata de una cuestión de gran sensibilidad en un país con unos 100 millones de bautizados católicos, cerca de la mitad de la población, pero donde, especialmente en los últimos años, se registró un enorme crecimiento de las iglesias evangélicas, que actualmente representan alrededor del 26,9% de los habitantes.

No es casualidad que Lula lidere entre los católicos, con un 48% frente al 29% de Flávio, mientras que el hijo del expresidente Jair Bolsonaro se impone entre los evangélicos, con un 46% frente al 27%, según la última encuesta de Quaest.

El detonante de la polémica entre ambos grupos religiosos fue el caso de Nuestra Señora de Aparecida.

Primero, la cadena Globo y luego varios dirigentes del partido de Lula difundieron la noticia de que los evangélicos cercanos a Flávio Bolsonaro, en caso de una victoria electoral, rebajarían la categoría de la Virgen, que pasaría de ser patrona de Brasil a simple protectora de los católicos brasileños.

Flávio reaccionó de inmediato: calificó la información de noticia falsa y anunció acciones judiciales contra quienes la difundieron. Luego llegó a comparar la controversia con el ataque con arma blanca que sufrió su padre en 2018 y acusó a la Conferencia Nacional de Obispos de Brasil (CNBB) de estar detrás de una maniobra en su contra.

La Iglesia respondió con dureza a las acusaciones: "La mentira no puede combatirse con otra mentira: la Conferencia Episcopal no produjo, autorizó ni participó en la elaboración o difusión de información falsa relacionada con el actual proceso electoral. Atribuir a la CNBB la participación en estructuras de producción o difusión de desinformación, sin hechos ni pruebas, afecta injustamente a la institución y no contribuye a la serenidad del proceso electoral".

Lula, por su parte, fue contundente al referirse al asunto y se tomó muy en serio la cuestión: "Mientras yo sea presidente, nadie podrá tocar a la Virgen María".

Más allá de las polémicas verbales, en las últimas horas se registraron actos de vandalismo contra imágenes sagradas de Nuestra Señora de Aparecida en distintas regiones de Brasil, así como ataques contra lugares de culto de la umbanda, una religión afrobrasileña, en un contexto de creciente intolerancia religiosa.

El sector más progresista de la Iglesia brasileña está cada vez más convencido de que, más allá de las desmentidas oficiales, los evangélicos realmente amenazan con quitarle a la Virgen su condición de patrona.

"Esto no es una noticia falsa: la historia de rebajar la categoría de la Virgen viene de lejos", explicó a ANSA Júlio Lancellotti, sacerdote descendiente de inmigrantes italianos de Calabria, conocido por su labor en favor de las personas sin techo en São Paulo.

El sacerdote se refiere a un proyecto de ley presentado en 2007 por el entonces diputado Victório Galli para retirar a Nuestra Señora de Aparecida el título de "patrona de Brasil" y convertirla en "patrona de los brasileños católicos romanos".

La iniciativa fue archivada por la Cámara de Diputados en 2008. Sin embargo, Galli fue asesor especial de la Presidencia durante el gobierno de Jair Bolsonaro y ahora vuelve a ser candidato a diputado.

"Por lo tanto, el proyecto puede volver a impulsarse en cualquier momento", agregó el padre Júlio, quien ya fue objeto de persecución por parte de sectores bolsonaristas debido a su defensa de las personas sin hogar.

Actualmente, la Virgen se encuentra en el Santuario Nacional de Aparecida, la segunda basílica católica más grande y el mayor templo mariano del mundo. La fecha en su honor, el 12 de octubre, es feriado nacional en Brasil.

"Nuestra Señora de Aparecida forma parte de la cultura brasileña; es un fenómeno de religiosidad popular que trasciende a la Iglesia", explicó el padre Júlio.

En cualquier caso, la designación de "patrona de Brasil", como ocurre con los patronos de los distintos países del mundo, es un título pontificio y no estatal. El Estado, como máximo, podría suprimir el feriado del 12 de octubre. Sin embargo, una medida de ese tipo tendría un enorme valor simbólico. ANSA

Últimas noticias
Te puede interesar
marcha_jesus_01_0

Los evangélicos son objeto de disputas, pero rechazan el uso electoral de las iglesias.

Redacción
America Latina30 de septiembre de 2026
«El voto debe pertenecer al ciudadano y no a la religión», afirma el pastor Lucas Oliveira, de 30 años, quien trabaja en una iglesia bautista en Nova Iguaçu, en la región de Baixada Fluminense. La declaración del predicador evangélico, en una conversación con Agência Brasil , resume una de las principales contradicciones reveladas por el proyecto nacional de investigación «Religión y Vida Pública en Brasil», realizado por el Instituto de Estudios Religiosos (ISER), en colaboración con Quaest Research and Consulting, y publicado la semana pasada.  
Lo más visto
Suscríbete al newsletter para recibir periódicamente las novedades en tu email