En una jornada de gran convocatoria, fieles cristianos se congregaron en la explanada de Casa de Gobierno para celebrar el Día Provincial de las Iglesias Evangélicas, instituido por la Ley Provincial N.º 9130.
El encuentro, bajo el lema “Altar de Adoración: Tucumán para Cristo”, reunió a más de mil danzoras, grupos de alabanza y congregaciones que compartieron una tarde de música, expresiones de adoración y proclamación de la Palabra de Dios, en un espacio de encuentro y participación.
Uno de los momentos centrales de la jornada fue la oración pública por Tucumán, durante la cual pastores, pastoras y fieles elevaron sus plegarias por el bienestar de la provincia, sus instituciones, sus autoridades y las familias tucumanas, reafirmando un mensaje de unidad.
RECONOCIMIENTO AL GOBERNADOR
En el marco de la celebración, representantes del cuerpo pastoral hicieron entrega de una distinción al gobernador Osvaldo Jaldo, en reconocimiento a su acompañamiento a las iglesias evangélicas, su respeto por la libertad religiosa y el diálogo institucional sostenido con las distintas expresiones de fe de la provincia.
La distinción fue recibida por la Secretaria de Culto y Vinculación, Roxana Díaz, en representación del primer mandatario.
EL ROL SOCIAL DE LAS IGLESIAS
Durante la actividad, Roxana Díaz destacó el aporte que las comunidades religiosas realizan en el territorio provincial y el valor de su trabajo cotidiano.
“Las iglesias evangélicas cumplen un rol fundamental en nuestra sociedad, no solamente desde su misión espiritual, sino también a través de la contención, la asistencia y el acompañamiento que brindan diariamente a miles de familias tucumanas. Son instituciones que trabajan en comunidad, promoviendo valores, solidaridad y tienen mucho compromiso social”, expresó.
De esta manera, Tucumán conmemoró una fecha muy significativa para la comunidad evangélica, poniendo de manifiesto su presencia en todo el territorio provincial y su contribución a la construcción de una sociedad basada en el respeto, la convivencia, la solidaridad y la libertad religiosa.