Observan la "indigestión cósmica" de un agujero negro
Un agujero negro en plena indigestión cósmica fue obsrvado por primera vez mientras devoraba gas de una estrella cercana y expulsaba al espacio una gran parte de ese mismo material en forma de potentes chorros y vientos.
El descubrimiento, publicado en la revista Monthly Notices of the Royal Astronomical Society y liderado por la Universidad de Warwick (Reino Unido), indica que los agujeros negros no son meros pozos sin fondo, sino que podrían asemejarse más a potentes sistemas digestivos cósmicos.
El hallazgo, en el que participaron investigadores del Instituto Nacional de Astrofísica de Roma y Palermo, se basa en observaciones realizadas con el Very Large Telescope (VLT) del Observatorio Europeo Austral (ESO), situado en Chile.
"A menudo se imagina que los agujeros negros simplemente se tragan todo lo que los rodea", afirma Noel Castro Segura, quien dirigió el estudio.
"Lo que observamos es un proceso mucho más complejo: la materia cae en ellos, el sistema la procesa y una cantidad sorprendente es expulsada de nuevo al exterior", señala.
El agujero negro en cuestión, denominado Swift J1727.8−1613, fue descubierto cuando entró repentinamente en actividad en 2023, lo que brindó a los astrónomos la oportunidad de observar el "banquete" en tiempo real.
Uno de los hallazgos más sorprendentes surgió una vez que el frenesí alimentario del agujero negro se había reducido considerablemente: incluso cuando su actividad había descendido a cerca de una centésima parte de su nivel máximo, los investigadores hallaron pruebas de que se seguían expulsando gas y materia.
"Si los agujeros negros pueden seguir expulsando materia incluso después de sus erupciones más violentas —agrega Castro Segura—, significa que podrían ser devoradores mucho menos eficientes de lo que se había planteado anteriormente.
Es posible que una parte considerable de la 'comida' nunca llegue al agujero negro". ANSA