Emergencia migratoria en Ceuta, miles llegan nadando
Las fuerzas de seguridad marroquíes ni siquiera intentaron detener la avalancha de hombres, mujeres con niños en brazos, jóvenes e incluso personas con discapacidad que, en cuestión de horas —primero por mar y luego cruzando la frontera terrestre— cambiaron por completo el panorama de Ceuta, la puerta de entrada de Europa en Africa
Durante días, drones, sistemas láser y patrulleras de la Guardia Civil persiguieron en la oscuridad a jóvenes, muchos de ellos menores de edad, que intentaban alcanzar a nado la costa española bordeando el espigón del Tarajal.
Sin embargo, la situación se deterioró de forma repentina cuando miles de personas se dirigieron a plena luz del día hacia el enclave español, corriendo hasta la doble valla fronteriza.
Las imágenes de niños empapados llegando a la orilla y de columnas humanas de kilómetros de longitud en las colinas que bordean Ceuta devolvieron a la ciudad autónoma a la pesadilla de mayo de 2021, cuando más de 8.000 migrantes cruzaron la frontera en tan solo 48 horas, desencadenando una grave crisis humanitaria y diplomática con Rabat.
Ante el agravamiento de la situación, Madrid se prepara para movilizar al Ejército.
Mientras tanto, Bruselas sigue de cerca la evolución de la crisis y reafirma su compromiso de proteger las fronteras exteriores de la Unión Europea.
En Roma, fuentes del Palacio Chigi indicaron que el Gobierno italiano evalúa la posibilidad de suspender temporalmente el espacio Schengen con España.
El primero en dar la voz de alarma fue el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, quien denunció la creciente presión migratoria tras la llegada de entre 1.500 y 2.000 personas a nado durante la última semana, a un ritmo de 300 por día.
"Nos enfrentamos a una emergencia humanitaria y social absoluta", reiteró Vivas, quien pidió al Gobierno español declarar el estado de emergencia nacional, establecer un mando único y reforzar las fuerzas de seguridad mediante el despliegue del Ejército para garantizar la seguridad de los ciudadanos.
La Asamblea de Ceuta aprobó por unanimidad una resolución en la que solicita el cierre temporal de la frontera con Marruecos como una medida "urgente e inaplazable" frente a lo que calificó como "la más grave crisis de los últimos años".
Detrás de esta nueva oleada migratoria confluyen la pobreza, la falta de perspectivas de futuro y las expectativas alimentadas por las redes sociales, además de las favorables condiciones meteorológicas y el mar en calma en las proximidades del estrecho de Gibraltar.
"No encuentran vías legales. Su única posibilidad es lanzarse al mar y entrar en Ceuta", afirmó Ismail El Makdoubi, inmigrante y presidente de la asociación Exmenas.
Según el activista, una reciente sentencia del Tribunal Supremo español, que impide las devoluciones inmediatas de quienes llegan al enclave a nado, ha reforzado, junto con las redes de traficantes y la difusión de información en internet, la percepción de que cruzar la frontera resulta ahora más fácil.
"Nos sentimos abandonados, sin protección. Hay miles de migrantes en las calles que deambulan sin saber adónde ir", relataron residentes de Ceuta, quienes describieron una crisis que se agrava hora tras hora.
La Guardia Civil ha recuperado al once nueve cadáveres de personas que murieron ahogadas durante la travesía, mientras continúa la búsqueda de varios desaparecidos en el mar. Los habitantes del enclave expresaron su preocupación tanto por la seguridad como por el drama humanitario. "Estamos preocupados por nosotros, pero también por ellos. Muchos llegan heridos tras cruzar a nado", señalaron.
Las autoridades españolas aún no han difundido una cifra oficial de personas que lograron ingresar a Ceuta.
Sin embargo, según la corresponsal de la televisión pública TVE, "la avalancha humana ya se extiende a lo largo de cinco kilómetros en la frontera". Entre los cientos de jóvenes que entraron al enclave haciendo el gesto de la victoria también fue identificada Farath, integrante de la selección marroquí de voleibol, cuya llegada fue registrada por medios locales. ANSA