La inmunología ya no ocupa un lugar secundario dentro de la medicina. En los últimos años se convirtió en una de las áreas de mayor crecimiento científico y hoy atraviesa especialidades tan diversas como la oncología, la neurología, la endocrinología o la gastroenterología. Ese cambio fue uno de los ejes de la conversación que mantuvieron las investigadoras del CONICET y docentes de la Facultad de Bioquímica, Química y Farmacia de la UNT, Silvia Cazorla y Carolina Maldonado, durante su visita a Meta Ciencia, el programa de Radio Universidad.
La entrevista también sirvió para presentar la Jornada de la Sociedad Argentina de Inmunología, que se realizará el 21 de agosto en el CERELA, en el marco de los 50 años del instituto. El encuentro reunirá a investigadores de Argentina, Estados Unidos y Alemania para compartir los avances más recientes en inmunología, microbiota, terapias celulares y enfermedades inflamatorias.
“La inmunología se volvió transversal”, explicaron las especialistas. Hoy el sistema inmune no solo combate virus y bacterias: también participa en la vigilancia contra las células tumorales, interviene en la respuesta a las vacunas, influye en enfermedades metabólicas como la diabetes y cumple un papel central en los procesos inflamatorios que afectan a distintos órganos.
Terapias que abren una nueva etapa
Uno de los temas destacados de la jornada serán las terapias CAR-T, una estrategia que representa un cambio de paradigma en el tratamiento del cáncer. A diferencia de la quimioterapia tradicional, estas terapias utilizan células del propio paciente, que son modificadas genéticamente para reconocer y atacar de manera específica a las células tumorales. Esa precisión permite mejorar la eficacia del tratamiento y reducir los efectos adversos.
Otro de los grandes ejes será la microbiota intestinal, el conjunto de microorganismos que viven en el intestino y que hoy se considera un actor fundamental para el funcionamiento del sistema inmunológico. Cada vez hay más evidencia de que esa comunidad de bacterias influye sobre órganos tan diversos como el cerebro, la piel o los pulmones, dando lugar a conceptos como el eje intestino-cerebro o intestino-piel.
Ciencia hecha en Tucumán
Las dos investigadoras desarrollan líneas de trabajo que buscan responder preguntas clave sobre esa interacción entre la microbiota y el sistema inmune. Carolina Maldonado estudia el timo, un órgano poco conocido donde se forman y “aprenden” los linfocitos T, células esenciales para distinguir entre aquello que pertenece al organismo y lo que representa una amenaza. Su grupo investiga si los probióticos y los postbióticos pueden ayudar a preservar la función del timo durante el envejecimiento y fortalecer la respuesta inmunológica.
Por su parte, Silvia Cazorla trabaja sobre el eje intestino-piel. Su investigación analiza cómo la modificación de la microbiota mediante probióticos podría disminuir las lesiones provocadas por la leishmaniasis, una enfermedad parasitaria que afecta la piel. La hipótesis es que un intestino saludable puede ejercer efectos beneficiosos sobre tejidos alejados y abrir nuevas alternativas terapéuticas.
Más allá de la presentación de resultados científicos, la Jornada de la Sociedad Argentina de Inmunología busca acercar la disciplina a estudiantes, profesionales y al público en general. En un contexto en el que la inmunología gana protagonismo dentro de la medicina, el encuentro será una oportunidad para mostrar cómo la investigación que se desarrolla en Tucumán contribuye a responder algunos de los grandes desafíos de la salud del presente y del futuro. Por informes e inscripión: https://cerela.conicet.gov.ar/jornada-de-inmunologia-2026/ y https://inmunologia.org.ar/jornada-de-invierno-2026/
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