La sequía intensifica el riesgo de incendios forestales en el interior del estado de São Paulo.
La región ha estado experimentando una sequía moderada o leve desde febrero de 2024, según el Monitor de Sequía de la Agencia Nacional del Agua (ANA). A pesar de esta situación, el estado históricamente registra pocos brotes de incendios forestales.
La peor situación se produjo en 2024, cuando la región norte del estado de São Paulo sufrió incendios generalizados en los campos de caña de azúcar. El fenómeno meteorológico de El Niño también estuvo presente en ese momento, aunque con menor intensidad que la prevista para este año. El año anterior se registraron incendios en parques estatales y áreas ambientales protegidas (AAP), pero un sólido plan de prevención y extinción de incendios forestales evitó mayores impactos en los últimos años.
El suministro de agua en las zonas urbanas también es motivo de preocupación. Durante la última década, las ciudades del interior han enfrentado dificultades durante los períodos de sequía, recurriendo al racionamiento de agua y a proyectos alternativos de captación. Municipios como Itu, Bauru, Campinas y Ribeirão Preto han sufrido largos períodos de sobrecarga en sus sistemas de saneamiento.
La región metropolitana de la capital también ha sufrido meses de cortes de agua en las primeras horas de la mañana, mientras que desde enero de este año ha estado extrayendo agua de fuentes cada vez más lejanas, en la cuenca del río Paraíba do Sul.
Agencia Brasil