El Papa dice que los cristianos no se imponen por la fuerza
El Papa León XIV, quien pronunció el tradicional Angelus en la Plaza de la Libertad de Castel Gandolfo, afirmó ayer domingo que los cristianos "no se imponen mediante el poder y la fuerza" y sorprendió a todos al circular entre los fieles en un carrito de golf.
El líder de la Iglesia Católica afirmó que Dios "siempre nos acompaña" y que "su amor actúa constantemente a nuestro favor".
Además, pidió a los fieles que siguieran este ejemplo en su vida diaria.
"Estamos llamados a adoptar una actitud centrada en el Evangelio: sin oponernos precipitadamente a los demás con juicios arrogantes, sin imponernos mediante el poder y la fuerza, y sin perder la fe en la obra de Dios.
Se trata de someternos a la lógica de la semilla, que no es la lógica del éxito y la grandeza, sino que nos pide, más bien, que nos hagamos pequeños y sirvamos a la vida de los demás», dijo el líder religioso, quien se encuentra en Castel Gandolfo disfrutando de sus vacaciones de verano.
En su mensaje, el pontífice estadounidense añadió: "A veces esperamos algo sensacional; deseamos un Dios que intervenga desde lo alto, arrancando de raíz la maleza del mal, fuerte y poderoso, y, lamentablemente, adaptamos nuestra forma de ser cristianos y de ser Iglesia a esta imagen".
"Sin embargo, el Reino de Dios nos pide una mirada capaz de percibir el bien que brota incluso en medio de la oscuridad del mal, sin apresurarnos a juzgar; llega como la más pequeña de las semillas y exige paciencia para seguir su curso, reconociéndolo en la pequeñez de lo cotidiano y en la sencillez de lo ordinario", comentó.
"Jesús nos advierte contra la tentación de pensar en Dios como una figura poderosa que se impone por la fuerza, que ocupa espacio para dominar o que llega triunfante.
Por el contrario, Dios privilegia la pequeñez —signo de su amor discreto— dejándonos libres para acogerlo o rechazarlo", añadió.
Tras mencionar que sigue con preocupación los acontecimientos en varios países asolados por la guerra, Robert Francis Prevost sorprendió a los fieles al recorrer la plaza en un carrito de golf para saludar y bendecir a los niños.
Antes de abandonar la plaza, el Papa también se acercó a un niño que vestía una camiseta de Argentina con el nombre del astro Lionel Messi para saludarlo, ya que el jugador disputará la final del Mundial de 2026. ANSA