Empate con sabor a poco para el Ciruja en Madryn
San Martín se trajo un punto de su visita a Deportivo Madryn que, por el desarrollo del juego y el contexto del final, deja un sabor amargo. El 1-1 final en Chubut no solo expone las dificultades del equipo para sostener la intensidad, sino también cómo un arbitraje deficiente puede terminar de romper un partido que ya venía cuesta abajo desde lo futbolístico.
El inicio mostró la mejor versión del Santo. Fue un tramo corto, un ratito de protagonismo donde el equipo se plantó, manejó la pelota y logró abrir el marcador. Sin embargo, tras el gol, San Martín le cedió terreno y protagonismo a Madryn.
Si bien el local manejó los hilos, su dominio fue estéril, carente de profundidad y peligro real. El problema fue que San Martín no supo liquidarlo de contra ni enfriar el partido. La debacle de la primera mitad llegó en el descuento: el árbitro adicionó cuatro minutos inexplicables y, en la última jugada, una desatención defensiva imperdonable le permitió a Madryn estampar la igualdad. Regaló dos puntos en un descuido de esos que, en la pelea por el ascenso, duelen el doble.
La segunda parte fue directamente un retroceso. El fútbol desapareció para darle lugar al roce y a las discusiones, impulsadas en gran medida por un juez que perdió el control del encuentro. En lugar de impartir justicia, el árbitro se dedicó a calentar el clima, permitiendo que el partido se jugara a cuentagotas.
Las expulsiones fueron el ejemplo perfecto de la falta de criterio. Tras tener a Meli ya amonestado, el árbitro optó por el camino fácil: emparejar y dejar a ambos con diez, cuando la situación permitía otro tipo de manejo. Esta decisión no hizo más que terminar de desdibujar a un San Martín que ya no encontraba los caminos. Marcelo Meli y Ezequiel Parnisari vieron la roja.
Los minutos finales fueron un suplicio. Madryn, envalentonado y aprovechando el desconcierto tucumano, empujó con más ganas que fútbol. El Ciruja terminó pidiendo la hora y se salvó de la derrota solo por la fortuna: un remate en el palo en la última jugada del partido evitó que el papelón fuera completo.
San Martín sigue en deuda. No puede permitirse ser protagonista solo 15 minutos ni dormirse en los cierres de etapa. El punto suma desde lo numérico, pero desde el análisis crítico, el equipo de Andrés Yllana retrocedió varios casilleros en la búsqueda de una identidad sólida fuera de La Ciudadela.
El siguiente compromiso de San Martín será el sábado 4 de abril a partir de las 17:30 cuando reciba a Chacarita. Por parte del Aurinegro, visitará a Mitre en Santiago del Estero el domingo 5 a las 19.