Las olas de calor disparan la demanda de electricidad y someten a la red eléctrica a una fuerte presión, aumentando el riesgo de apagones. Además, las altas temperaturas dañan infraestructuras energéticas clave.
La ciudad de São Paulo y su área metropolitana aún tienen más de 800 mil consumidores sin electricidad, dos días después de los fuertes vientos que causaron destrozos en varias localidades.
En el partido correspondiente a la final del Torneo Apertura de la Liga Tucumana, los disturbios y la represión policial no faltaron y el encuentro se termino suspendiendo.
La provincia no se encuentra entre las zonas de mayor peligrosidad sísmica de la Argentina, como San Juan o Mendoza. Sin embargo, eso no significa que esté al margen de la actividad tectónica.