
El ministro de Economía, Luis Caputo, junto al ministro del Interior, Diego Santilli, recibieron a un bloque estratégico de gobernadores dialoguistas del Norte Grande, integrado por Osvaldo Jaldo (Tucumán), Raúl Jalil (Catamarca) y Gustavo Sáenz (Salta).
El encuentro se dio en momentos de alta tensión política en los que la oposición parlamentaria intenta impulsar interpelaciones a funcionarios nacionales. Ante este panorama, la Casa Rosada activó canales de negociación directa con las provincias permeables al diálogo institucional, con el doble propósito de encauzar los reclamos financieros regionales y asegurar condiciones de estabilidad para la ambiciosa agenda legislativa del oficialismo, que incluye reformas de mediano plazo como las modificaciones electorales.
Los mandatarios provinciales arribaron a la Ciudad de Buenos Aires con una postura unificada y carpetas técnicas precisas. La agenda común giró en torno a la necesidad urgente de reactivar partidas presupuestarias destinadas a obras públicas que hoy se encuentran paralizadas, el reclamo por recursos coparticipables adeudados y el diseño de esquemas de asistencia social indispensables para amortiguar el impacto económico en sus respectivos distritos, donde varios de los dirigentes reconocieron dificultades en sus cuentas locales frente a las demandas salariales de los sectores estatales.
Tras la reunión de trabajo, el gobernador tucumano Osvaldo Jaldo destacó el valor de mantener abierto el diálogo institucional y precisó que "fue una reunión de trabajo en la que abordamos temas vinculados a las finanzas de la provincia y al estado de las obras públicas que Tucumán tiene en ejecución".
Los jefes territoriales plantearon la urgencia de sostener los mecanismos de inversión pública considerados prioritarios para el desarrollo de la región, mientras que el equipo conducido por Caputo ofreció evaluar alternativas de financiamiento y avanzar en el destrabe progresivo de las deudas acumuladas con las jurisdicciones del Norte Grande.












