Deportes Por: Redacción01 de noviembre de 2026

San Martín cerró la Primera Nacional con un aburrido empate

Pasó la última fecha de la B Nacional y el Santo igualó a cero ante un Colegiales que logró clasificarse al reducido.

El epílogo de la temporada regular no ofreció redención alguna para un San Martín de Tucumán que llegó a la fecha final con las manos vacías y la paciencia del hincha agotada. En una tarde cargada de reproches, murmullos y un ambiente gélido en las tribunas de La Ciudadela, el conjunto albirrojo empató 0 a 0 frente a Colegiales. El resultado reflejó con crudeza la tónica del partido: un local sin vuelo ni ideas futbolísticas para quebrar el orden táctico de un adversario que vino a Tucumán con un libreto mezquino pero pragmático, sabiendo que el cero le entregaba el premio mayor.  

Sin chances matemáticas de clasificar tras la caída en Quilmes y los resultados previos de la Zona B, Alejandro Orfila aprovechó el compromiso formal para mover piezas y apostar por las divisiones formativas. En ese contexto de transición forzada se dieron los debuts de juveniles de la cantera como Bautista Valdez, Martiniano Altamiranda, Santiago Chávez y Tadeo Polli. Con el atrevimiento propio de sus primeros minutos en la Primera Nacional, los pibes mostraron empuje y decoro ante el marco adverso. Sin embargo, la lógica inexperiencia colectiva y la falta de peso en los últimos metros neutralizaron cualquier intento de desnivelar el tanteador frente a una defensa visitante abroquelada y experimentada.  

Colegiales se llevó exactamente lo que vino a buscar al reducto tucumano. La unidad sumada en La Ciudadela le permitió al elenco de Munro asegurar la octava colocación y sellar su boleto definitivo al Torneo Reducido por el segundo ascenso a la Liga Profesional. El punto obtenido por los dirigidos de Munro sepultó a la vez la ilusión de San Martín de San Juan, que a pesar de haber goleado en su respectivo encuentro dependía de una victoria tucumana para meterse en puestos de clasificación y terminó noveno, fuera de carrera. Así, mientras el banco visitante festejaba la consumación del objetivo en campo ajeno, La Ciudadela despedía al local bajo un manto de silbidos.  

El balance anual de San Martín arroja un saldo deficitario e incontrastable. Planificado y armado institucionalmente para liderar la categoría y pelear el regreso a la élite, el equipo sufrió una sangría constante de puntos, acumuló irregularidad en todas sus líneas y terminó el año sin acceder al Reducido ni a los puestos de Copa Argentina. La ratificación de la continuidad de Orfila en el banco de suplentes anticipa un recambio profundo y una reestructuración severa del plantel para 2027, luego de un ciclo en el que los nombres pesados no estuvieron a la altura de la exigencia histórica del club. El Santo cierra el 2026 en deuda con su gente, obligado a replantear bases futbolísticas si pretende dejar de ser un actor secundario en la divisional.