La inflación volvió a acelerarse y una familia necesitó $1,63 millones para no ser pobre
La inflación volvió a acelerarse en septiembre y sumó presión sobre el costo de vida. El Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró una suba del 1,9%, dos décimas por encima de agosto, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
El indicador acumuló un incremento del 23,6% en los primeros nueve meses de 2026. En la comparación interanual, la variación llegó al 33,4%.
El resultado volvió a poner en cuestión la continuidad de una desaceleración sostenida de los precios. Aunque el registro quedó por debajo del 2%, la inflación retomó el alza después de marcar en agosto el mínimo mensual del año.
Una familia necesitó más de $1,6 millones para no ser pobre
El costo de las canastas básicas volvió a mostrar la presión que enfrentan los hogares. En septiembre, una familia tipo de cuatro integrantes necesitó $1.632.505 para cubrir la Canasta Básica Total (CBT), que establece la línea de pobreza.
Ese mismo hogar requirió $738.690 para cubrir la Canasta Básica Alimentaria (CBA), el umbral utilizado para determinar la indigencia.
Para un hogar de tres integrantes, la canasta total llegó a $1.299.664. En una familia de cinco personas, el valor ascendió a $1.717.036.
Los montos corresponden a los cálculos del INDEC para el Gran Buenos Aires. Por lo tanto, no representan una medición específica del costo de vida en Tucumán.
Las canastas aumentaron menos que la inflación, pero superaron el IPC anual
La Canasta Básica Alimentaria y la Canasta Básica Total aumentaron un 1,7% en septiembre. Ambas quedaron dos décimas por debajo de la inflación general, que alcanzó el 1,9%.
Sin embargo, la comparación cambia cuando se observa la evolución de los últimos doce meses. La canasta alimentaria aumentó un 40%, mientras que la canasta total subió un 38,7%. Ambas variaciones superaron el 33,4% de inflación interanual.
La misma diferencia aparece en el acumulado de 2026. La canasta alimentaria aumentó un 25,3% y la total, un 24,7%. El IPC general registró un incremento del 23,6% durante el mismo período.
Los datos muestran que la desaceleración mensual de las canastas no se tradujo en una evolución más favorable durante el año. Los gastos necesarios para cubrir la alimentación y los consumos básicos crecieron por encima del índice general.
Vivienda y educación encabezaron los aumentos
El informe del INDEC también mostró diferencias entre los rubros que integran el índice de precios. Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles encabezó las subas, con un 3,1% mensual.
Educación registró un aumento del 3%, seguida por Comunicación, con el 2,5%, y Salud, con el 2,4%.
Alimentos y bebidas no alcohólicas subió un 2%, una décima por encima del índice general. Prendas de vestir y calzado, junto con Bebidas alcohólicas y tabaco, aumentaron un 1,4%.
Restaurantes y hoteles registró la menor variación del mes, con un 1,1%.
La evolución de los servicios esenciales y de los alimentos volvió a presionar sobre los gastos cotidianos. En paralelo, el costo de las canastas básicas mantuvo un ritmo interanual superior al de la inflación general.
Un nuevo desafío para la desaceleración
El dato de septiembre interrumpió la baja observada en agosto y volvió a ubicar la inflación cerca del 2% mensual. La cifra estuvo en línea con las estimaciones privadas, pero mostró que el proceso de desinflación todavía presenta oscilaciones.
El desafío para los próximos meses será sostener una reducción de los aumentos sin que los gastos esenciales continúen creciendo por encima del índice general. Para los hogares, la referencia más concreta sigue siendo cuánto necesitan ganar para cubrir la canasta básica y mantener sus ingresos a la par del costo de vida.