La pobreza subió al 32,3% en el país y trepó al 27,9% en Tucumán
La pobreza afectó al 32,3% de las personas durante el primer semestre de 2026, según datos del INDEC analizados por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA). El índice subió 4,1 puntos porcentuales frente al segundo semestre de 2025, cuando había sido de 28,2%.
La indigencia también aumentó. Pasó del 6,3% al 7,5%, un salto de 1,2 puntos. CEPA marca que se cortó una racha de tres semestres consecutivos de baja.
En Tucumán, la suba fue mayor a la del país. En el aglomerado Gran Tucumán-Tafí Viejo, la pobreza llegó al 27,9% y afectó a 261.000 personas, según el INDEC. La indigencia se ubicó en 4,4%, con 41.000 personas. En el segundo semestre de 2025, la pobreza local había sido de 23,6%: el salto de 4,3 puntos superó el aumento nacional.
Con todo, el aglomerado tucumano quedó por debajo del promedio de los 31 relevados y de otras ciudades del NOA, como Santiago del Estero-La Banda (38,5%) y Gran Catamarca (37,3%).
Un dato que CEPA pone en duda
El centro de estudios cuestiona la forma en que se mide la pobreza. Señala tres problemas metodológicos.
El primero es la captación de ingresos no laborales. Desde fines de 2023, el INDEC sumó preguntas a la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) para relevar con más precisión la Tarjeta Alimentar, las pensiones no contributivas y el programa Progresar. Para CEPA, esa mejora es estadística, no una mejora real del bienestar de los hogares.
El segundo problema es el salario no registrado. Entre noviembre de 2023 y marzo de 2026 creció 36,3% en términos reales, según el índice que publica el INDEC. CEPA marca que ese salto rompe la correlación histórica que este salario mantuvo con el Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM) durante años. El propio INDEC atribuye la suba a que los trabajadores no registrados trabajan más horas. CEPA responde que esa explicación choca con un mercado laboral que muestra caída del empleo y desocupación en alza.
El tercer problema es la Canasta Básica Total (CBT), la línea de pobreza. En la medición actual, la Canasta Básica Alimentaria (CBA) representa el 45% de la CBT. En la encuesta de gastos de 2004/2005 representaba 38,4%. En la de 2016/2017, 27%. CEPA sostiene que el coeficiente usado para pasar de una canasta a la otra no capta el mayor peso real de los servicios y el transporte, y que eso deja la CBT artificialmente baja.
Los ingresos que perdieron poder de compra
CEPA repasó la evolución real de los principales ingresos durante el semestre:
- El SMVM cayó 11% frente al primer semestre de 2025, y 39,1% desde el segundo semestre de 2023.
- La Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables (RIPTE) bajó 2,7% frente al semestre anterior.
- La Tarjeta Alimentar estuvo congelada 22 meses. Se actualizó en marzo de 2026, de $52.250 a $72.250, pero igual cerró el semestre 6% por debajo, en términos reales, del mismo período de 2025.
- Los planes sociales cayeron 14,6% en el semestre y 24,7% frente a un año atrás. Su monto sigue congelado en $78.000 desde enero de 2024.
- La jubilación mínima con bono bajó 3,5% en el semestre y 5,3% interanual.
- La desocupación llegó a 7,9% en el promedio del semestre, por encima del 7,1% del semestre anterior.}
¿Trabajadores pobres?
CEPA comparó la mediana del salario neto de los trabajadores registrados privados con la CBT de un hogar tipo de cuatro integrantes. En junio de 2026, esa mediana cubrió el 90,4% de la canasta. En diciembre de 2025 había cubierto 93,6%.
El informe aclara que la comparación asume que ese salario es el único ingreso del hogar. Aun así, marca una tendencia: la mitad de los asalariados registrados del sector privado tiene un ingreso individual que no alcanza, por sí solo, para cubrir la canasta de una familia tipo.
La inflación de alimentos, motor del semestre
CEPA identifica a los precios de los alimentos como el principal factor detrás de la suba de la pobreza. En el primer semestre de 2026 subieron, en promedio, 2,8% mensual. El primer trimestre fue el más alto: 4,7% en enero, 3,3% en febrero, 3,4% en marzo. Después hubo una desaceleración: 1,5% en abril, 2,5% en mayo, 1,3% en junio.
En julio y agosto —ya fuera del semestre medido— el promedio bajó a 1,8%. CEPA advierte que, pese a esa moderación, la CBA y la CBT llegaron a agosto con un nivel acumulado más alto: 5,3% y 4,8%, respectivamente, sobre los dos meses. El centro no descarta que la pobreza siga en niveles elevados durante el segundo semestre.
Otros datos del comunicado del INDEC
El comunicado de prensa del INDEC, publicado el mismo día, agrega información que el informe de CEPA no incluye. Conviene diferenciar la fuente.
Un hogar pobre tipo tuvo en el semestre un ingreso promedio de $922.755, frente a una CBT de $1.440.395. La diferencia mensual fue de $517.640. En los hogares indigentes, el ingreso promedio fue de $442.443, contra una CBA de $669.098.
El organismo relevó también que la pobreza golpeó más a los chicos: alcanzó al 44,5% de los menores de 14 años, al 36,9% de quienes tienen entre 15 y 29, al 28,8% de la franja de 30 a 64, y al 14,8% de los mayores de 65.
Por aglomerado, Concordia encabezó el mapa nacional con 56,2% de pobreza, seguida por Gran Resistencia (48,6%) y Posadas (42,2%).
El ministro de Economía, Luis Caputo, respondió en redes sociales que, pese a la suba semestral, ambos indicadores están por debajo de los del primer semestre de 2024, cuando la pobreza había sido de 52,9% y la indigencia, de 18,1%.
Fuentes: Centro CEPA, "Evolución de la incidencia de la pobreza y la indigencia" (septiembre 2026); INDEC, comunicado de prensa EPH; Dirección de Estadística de la Provincia de Tucumán.